El futbolín

El fútbol es considerado entre todos los deportes el que consigue mayor impacto en la gente por su gran popularidad en todo el mundo. Una simple pelota puede proporcionar horas de diversión a un niño, mejora su imaginación y se puede considerar un intento por acercarse a sus ídolos.

El juego en sí se ha convertido en atractivo desde el punto de las nuevas tecnologías electrónicas e informáticas, que han permitido su disfrute a través de consolas y videojuegos sin tener que levantarse de su silla. Pero mucho antes que esto, se crearon otras opciones de entretenimiento en base a este juego tan universal. El más conocido de todos es sin duda el futbolín o fútbol de mesa popular, indispensable en entornos recreativos, hoy en día se pueden encontrar en hogares.

Inventor de el futbolín

Su inventor fue un gallego Alejandro Finisterre, (nombre real Alexandre Campos Ramirez). Nació en mayo de 1919 en el pueblo de Finisterre, situado en la Costa da Morte, en España, donde vivió hasta la edad de 11años, curiosamente pocos habitantes de Galicia lo identifican por su invento.

Un futbolínEn 1936, durante la Guerra Civil Española, Finisterre fue herido en la pierna y fue hospitalizado en un hospital de Monserrat. En este hospital había muchos niños también heridos y no podían jugar al fútbol. Esto le impacto y le inspiró en el tenis de mesa para crear el futbolín.

Con la ayuda de un carpintero vasco y  amigo Francisco Javier Altuna, comenzó a crear componentes de madera y metal que se utilizarían en las futuras mesas de juego. Su invento fue patentado en 1937, pero cuando huyó  por los Pirineos, a  causa del régimen fascista de Franco, perdió los papeles de la patente.

Historia de el futbolín

En los años 50 viajó a Guatemala y realizo algunas mejoras a su invención. En este país llego a jugar con el Che Guevara que conoció a través de su hermana Hilda Gadea. Y consiguió la divulgación de este entretenimiento en todo el continente.

A pesar de los inconvenientes de Finisterre, el juego se fue extendiendo por gran parte de Europa, debido  en parte a los fabricantes  valencianos, que lo convirtieron en juego casi nacional.

Cuando regresó a España en los años 60, Finisterre se dio cuenta de la popularidad de su invención era tal que los alemanes atribuían su creación a Broto Vigía en 1930, con la diferencia de que en este caso fue todo hecho en madera y los jugadores no eran muñecos sino triángulos.

Cuando se le preguntó por una evaluación de su invento, Finisterre dijo que lo consideraba un juego completo, que anima a los jugadores a tener compañerismo y resulta muy saludable, así como en una mejor coordinación de movimientos entre las dos manos.

Hoy se juega en todo el mundo, este juego tiene diferentes nombres. La  española  Futbolín, Metegol o canchitas, mientras que en Inglaterra se dobla a Futbolín Futbolín. Los italianos lo denominan Calcio Balilla mientras que en Francia es el Baby-Pie. Los brasileños además de Matraquilhos que es como se denomina en portugués, incluyen Toto, el fútbol y el Fla-Flu.

Actualmente el futbolín es muy popular en las ferias de atracciones, los más modernos tienen varillas de titanio, muñecos de plástico e incluso un marcador electrónico.

Curiosidades:

– Finisterre murió a los 87 años y sus cenizas fueron lanzadas al río Duero y al Atlántico.

– La banda británica Depeche Mode siempre requiere  en su camerino uno durante sus giras.

– La Universidad de Friburgo, Alemania, ha creado uno con jugadores que son robots que lo manejan el 85% de las veces, para jugar contra un jugador humano.

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