Historia del aspirador

La idea de crear un sistema que ayuda a eliminar el polvo y la suciedad de nuestras casas data del siglo XIX. Pero los primeros conceptos para este propósito no eran las más adecuados, ya que los primeros dispositivos trabajaron a diferencia de la actual, soplando la basura esparciendo el polvo y la suciedad,  el único resultado era que lo cambiaba de lugar  y no lo eliminaba.

Además de esta importante desventaja, el sistema era manual, sólo trabajaba con la participación de dos personas, una a cargo de la bomba de aire y el otro para señalar el tubo en la dirección correcta. Incluso si se pudiera reemplazar a una de las personas por un sistema de motor el resultado obtenido sería el mismo, su modo de funcionamiento seguía siendo la de soplar extendiendo la suciedad.

Un aspirador enrolladoEn el año 1869 el inventor estadounidense Ives McGaffey registro la patente de lo que puede considerarse la primera aspiradora en la historia, a pesar de que su funcionamiento todavía era bastante rudimentario. El aparato construido de madera y lona, ​​trabajaba manualmente por la acción de una manivela que bombea el polvo en un recipiente pequeño. Este dispositivo ha sido apodado como “Torbellino”.

Primer aspirador en la historia

Sólo en 1901, aparece el primer dispositivo. Su creador es el ingeniero Inglés Hubert Cecil Booth que después de ver una demostración de un dispositivo que sopló el polvo a un recipiente, llegó a la conclusión de que sería mucho más eficaz crear un sistema que aspirara directamente  la suciedad.

Booth  desarrollo un dispositivo que llamó “Billy que sopla”, que funcionaba con aceite de motor. Su funcionamiento se basa únicamente en la succión creada por la bomba de pistón a través de largas tuberías con boquillas en sus extremos. La unidad también tenía un filtro de tela y los residuos fueron depositados en un recipiente cerrado. Esta invención obtuvo la patente, otorgada a Booth en febrero y agosto 1901.

Este aspirador era grande y debía ser transportado en un carro de caballos, lo que impidió su comercialización a nivel nacional. Tal vez por eso Booth creó una empresa de limpieza que iba al  hogar de sus clientes. La unidad estaba fuera en el carro y  un largo tubo flexible entraba  a través de las ventanas de las casas con el fin de limpiar el interior.

  • Cuando la electricidad  empezó a ser más común en los hogares, Booth inventó un motor eléctrico para el aspirador que era mucho más pequeño y más eficiente que el anterior. En 1926 se comenzó a vender este modelo, llamado “Goblin”, que tenía rollos de cerdas para ayudar a quitar la suciedad.
  • Puesto que todas estas aspiradoras han utilizado el concepto de Booth, para modernizar equipos y hacerlos más funcionales. La idea básica siempre ha permanecido igual, con la caja que incluye el sistema de aspirado, el filtro y el receptor de residuos.
  • Hoover creó una máquina provista de un cable con una bolsa de basura y  con ruedas. Electrolux incluyo  una bolsa provista de ruedas y caja de alta maleabilidad.
  • A finales de los años 60 llegó el aspirador de mano, conectado a la luz y muy práctico, ideal para la limpieza de espacios pequeños.
  • Ahora todas las casas están equipadas con al menos uno de estos aparatos, pero siguen contando con el mismo concepto de funcionamiento.

Anécdotas de los primeros aspiradores

  1. El dispositivo Ives McGaffey fue vendido solamente en Chicago y Boston, en la actualidad hay sólo dos ejemplares, uno de ellos en el Museo Histórico Hoover.
  2. Hubert Cecil Booth probó su teoría de aspirar la suciedad de una manera original. Él puso un pañuelo en una silla que estaba cubierta de polvo y puso su boca en la parte superior del tubo de succión de aire a través de él en varias ocasiones. Cuando levantó la tela y vio el polvo atrapado desde el fondo del mismo, se dio cuenta de que su idea funcionó.

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