Durante mucho tiempo, el hombre estaba acostumbrado a utilizar el fuego para cocinar los alimentos y el frío para conservar. Si nos remontamos unos 3.000 años, se encontró que en aquel entonces los chinos utilizan el hielo y el aire frío de las montañas para conservar sus alimentos.

Más tarde, los romanos también utilizaron esta técnica, sobre todo, para conservar la carne, el pescado y el marisco.

Y a pesar de que no sabían lo qué estaba pasando, esto fue el fundamento científico para este proceso tan simple. Los alimentos se conservan en el frío a cero grados o por debajo de esta temperatura,  el crecimiento de bacterias y microbios, el deterioro parcial de los alimentos así era más lento.

Otras formas de conservar los alimentos

Más recientemente, la percepción de hielo y sal ayudaban a conservar los alimentos,  como resultado de la observación de los esquimales en 1865 se encontró que la congelación de pescado poco después de ser capturado, a bajas temperaturas, podrían conservar este producto durante mucho tiempo. Esto hizo que el pescado en Estados Unidos se mantuviera en recipientes con hielo y sal.

En 1924 el inventor estadounidense Clarence Birdseye creó el primer proceso de congelación rápida después de observar que en Canadá, cuando el pez entra en contacto con aire frío se congela debido a las diferencias de temperatura y puede preservarse durante un largo periodo, para consumirse después de la descongelación como si fuera fresco, mas tarde creó una empresa de alimentos congelados y se dedicó a la comercialización.

La congelación en todos los alimentos

En la década de los años 40 la empresa Birdseye, ya se dedicaba a la congelación de todo tipo de comida y con una experiencia adquirida comenzó a innovar, lanzo al mercado el primer alimento precocido congelado, lo que hizo que su uso fuera mucho más rápido y práctico, siendo especialmente apreciado por los propietarios de casas, en el momento de la 2ª Guerra Mundial, que tenían que trabajar fuera del hogar.

Durante décadas, muchos más empresas han entrado en el negocio de alimentos congelados, es una industria amplia y sólida, ya que está bien demostrado que si el proceso de congelación y posterior descongelación son correctos, la calidad de los alimentos sigue siendo la misma, con las evidentes ventajas para sus usuarios.

Si hace 25 años los productos congelados sufrieron un perjuicio en cuanto a su calidad en relación con los productos frescos, los avances tecnológicos desde entonces, en productos congelados y envasados ​​al vacío, ha hecho que estos focos de resistencia se hayan reducido a casi nada.

  • En la actualidad los mejores alimentos congelados toman solamente 12 horas entre su cosecha y su punto de congelación.
  • La congelación de un alimento significa eliminar su calor hasta que alcance la temperatura deseada, que depende del método utilizado y de los alimentos a congelar.