La historia y el origen de la peluquería actual se remontan a la Edad de Piedra. Una vez como hoy, el afeitado es parte de las funciones que realiza el peluquero que hoy en día llamamos peluquero. Sin embargo, el término peluquería no apareció hasta mucho después.

Orígenes del pasado

Los hombres de la edad de piedra no pueden evitar usar barba, sin conocer las herramientas para afeitarse o incluso para cortar el pelo. Pero las pinturas rupestres muestran que los hombres se cortan o afeitan la barba y el cabello con piedras afiladas o moldes hace más de 25.000 años.

En los antiguos egipcios, ya se puede hablar de moda barbuda, con hombres que visten principalmente bigote. Luego, como signo de poder, los reyes usan largas barbas tintadas de azul, que requieren utensilios especiales para su mantenimiento. Antes de utilizar navajas de afeitar con cuchillas de acero, las hojas se fabrican en bronce o cobre. Las excavaciones muestran que las mujeres griegas ya llevan peinados muy de moda, por lo general hechos por esclavas. Desde la antigua Roma se crearon peinados rizados con un palo calentado sobre un fuego. Gracias al progreso técnico, una toma de corriente eléctrica y un rizador con recubrimiento cerámico son hoy en día suficientes.

Ya en aquella época se teñía el cabello y se utilizaban los tintes más inusuales, por ejemplo para teñir las sanguijuelas negras y putrefactas maceradas durante dos meses en un recipiente herméticamente cerrado que contenía vinagre y vino. Las sanguijuelas todavía se usan hoy en día, no en la peluquería, sino en el campo médico.

el origen de los peluqueros

El “barbero” es versátil: peluquero, dentista,pedicura.

Está siempre equipado no sólo con las herramientas de peluquero, sino también las de dentistas  y cirujanos. También se pone vendas, cuida las uñas encarnadas y ojos de gallo en los pies. En su tienda, consigues jabones, perfumes y aceites. Además, ofrece un estilo permanente y permanente. El peluquero no sólo cuida el cuidado del cabello, sino también las fracturas, diversas lesiones, enfermedades de la piel, úlceras.

Legítimo para hacer intervenciones médicas, el barbero es entonces una persona muy respetable y respetada. En el siglo XIII, la profesión se dividió en peluquero y barbero. Hasta 1548, estas profesiones eran consideradas deshonrosas. A partir de 1656, los primeros peluqueros y fabricantes de pelucas “puros” aparecieron en París, donde crearon una corporación.

La peluca alargada de Luis XIV es la base para el desarrollo duradero de la profesión de peluquería cuando se eleva a la categoría de peluca nacional. En estos tiempos, la profesión de peluquería es muy apreciada. Pero con el comienzo de la revolución francesa, la era de la corporación llegó a su fin, y las actividades realizadas por los bañistas dieron paso gradualmente a las profesiones autónomas. La autonomía de la profesión de peluquería no apareció hasta el siglo XIX. Estos peluqueros no tienen todavía un salón de belleza, pero deben viajar a las casas de los clientes. Muchos clientes siguen disfrutando hoy en día del servicio de peluquería móvil.

Impensable en estos días no ir al peluquero

En todas las grandes ciudades, además de las pequeñas peluquerías, también hay cadenas de peluquería. Juntos, tratan de mantener la corporación de peluqueros. Y mientras que ninguna tendencia de la moda aboga por la calvicie masculina y femenina, la profesión de peluquería seguirá existiendo así como la tienda de peluqueria. Con razón, porque puedes compensar muchas cosas con el pelo bien cuidado y bien enrollado. Hoy, desafortunadamente, ya no dedicamos suficiente tiempo a este tipo de bienestar.